APUNTES SOBRE NUESTRA FILOSOFÍA

Estamos más en una filosofía sistémico-evolutiva que en el camino común del pensamiento mecanicista-determinista. Simplemente porque nuestro mundo es sistémico, todo está interconectado y nunca deja de cambiar. De hecho, el gran impulsor de nuestra gran transformación es el cambio en la tasa de cambio. Esto se debe a que el número de relaciones internas dentro de nuestros complejos sistemas, como la economía y los mercados financieros, crece exponencialmente con el crecimiento lineal del sistema. Debido a la creciente complejidad de las relaciones detectables entre los elementos sistémicos inducidas por la tecnología y las TICs, hemos sido testigos de una explosión de la variedad en la que la función exponencial es en sí misma un exponente. Para entender y manejar estas complejidades necesitamos el conocimiento correcto, que es el pensamiento sistémico. Si la filosofía sistémico-evolutiva nos ayuda a hacernos las preguntas correctas, las ciencias sistémicas de la cibernética y la dinámica de sistemas nos ayudan a desarrollar las estrategias, herramientas y modelos correctos para programar correctamente nuestros ordenadores y acciones. Para nosotros, la cibernética y el pensamiento sistémico es una especie de filosofía aplicada, una filosofía que investiga formas rigurosas de argumentación en lugar de emprender un debate metafísico. Aún así, la noción de una filosofía aplicada, que tiene un gran consecuencia lucrativa en nuestra industria financiera y mercados, dará apoplejía a muchos gurús económicos. Pero con qué frecuencia la apoplejía es el precio del progreso.

"Now it is for data-collectors to know all the details, and for mathematicians to establish the reasons. For they can demonstrate causes, often without knowing all the details; just as people can entertain a generalization without knowing each instance of it singlywhich they have not examined. . . . Mathematical science is about pattern, not the specific things that form its subject."

Aristotle (384-322 B.C.) in  Posterior Analytics

CONFIGURANDO EL FUTURO DE LAS INVERSIONES FINANCIERAS Nuestra intención es simplemente aumentar científicamente los procesos en los que se basan nuestros "cerebros inversores" combiandos con nuestra avanzada tecnología de Inteligencia Artificial Ultramarime, para ser capaces de emitir juicios y tomar las decisiones cada vez más correctas y acertadas. De esta manera, sacamos del terreno de la argumentación subjetiva varias decisiones que de otra manera tendrían que ser consideradas por intuiciones y corazonadas (o en última instancia por el lanzamiento de una moneda). Cuanto más podamos medir, más podremos cuantificar; cuanto mejor pueda lidiar Ultramarine con la identificación y predicción de un patrón para establecer un hecho genuino, más podremos determinar lo que sigue y lo que no sigue; cuanto más preciso sea el cálculo de la probabilidad de una oportunidad y su riesgo, menos vulnerable será la decisión final. Ese es uno de nuestros principales objetivos: aprovechar la inmensa variedad para controlar el riesgo en un mercado con un número de interrelaciones entre sus factores económicos, financieros, sociales y culturales prácticamente innumerables. Lo que importa es que todas nuestras habilidades relevantes se vuelcan en la tarea de producir mejores y más rápidas decisiones y estrategias de inversión y no derivar en un colapso total a lo trivial. Nos sentimos cómodos, honrados y apasionados por tener la oportunidad de trabajar en las fronteras de la tecnología y la ciencia para ayudar a forjar un futuro mejor para nuestros inversores y accionistas. Pero a veces nos sentimos abrumados cuando pensamos en las consecuencias y la responsabilidad que tenemos al diseñar y desarrollar todo este tipo de conocimientos y herramientas. Es por eso que hemos virado nuestro foco de atención de la acción hacia la reacción. En nuestra nueva era digital es necesario conocer de antemano las consecuencias de cualquier estrategia o acción que apliquemos, ya que los resultados se experimentan sin demora. Debido a la velocidad eléctrica, ya no podemos esperar y ver. Tenemos que ser más rápidos y necesitamos una percepción más amplia de nuestro entorno. Estamos en ello.
Nuestra intención es simplemente aumentar científicamente los procesos en los que se basan nuestros "cerebros inversores" combiandos con nuestra avanzada tecnología de Inteligencia Artificial Ultramarime, para ser capaces de emitir juicios y tomar las decisiones cada vez más correctas y acertadas. De esta manera, sacamos del terreno de la argumentación subjetiva varias decisiones que de otra manera tendrían que ser consideradas por intuiciones y corazonadas (o en última instancia por el lanzamiento de una moneda). Cuanto más podamos medir, más podremos cuantificar; cuanto mejor pueda lidiar Ultramarine con la identificación y predicción de un patrón para establecer un hecho genuino, más podremos determinar lo que sigue y lo que no sigue; cuanto más preciso sea el cálculo de la probabilidad de una oportunidad y su riesgo, menos vulnerable será la decisión final. Ese es uno de nuestros principales objetivos: aprovechar la inmensa variedad para controlar el riesgo en un mercado con un número de interrelaciones entre sus factores económicos, financieros, sociales y culturales prácticamente innumerables. Lo que importa es que todas nuestras habilidades relevantes se vuelcan en la tarea de producir mejores y más rápidas decisiones y estrategias de inversión y no derivar en un colapso total a lo trivial. Nos sentimos cómodos, honrados y apasionados por tener la oportunidad de trabajar en las fronteras de la tecnología y la ciencia para ayudar a forjar un futuro mejor para nuestros inversores y accionistas. Pero a veces nos sentimos abrumados cuando pensamos en las consecuencias y la responsabilidad que tenemos al diseñar y desarrollar todo este tipo de conocimientos y herramientas. Es por eso que hemos virado nuestro foco de atención de la acción hacia la reacción. En nuestra nueva era digital es necesario conocer de antemano las consecuencias de cualquier estrategia o acción que apliquemos, ya que los resultados se experimentan sin demora. Debido a la velocidad eléctrica, ya no podemos esperar y ver. Tenemos que ser más rápidos y necesitamos una percepción más amplia de nuestro entorno. Estamos en ello.
CONFIGURANDO EL FUTURO DE LAS INVERSIONES FINANCIERAS Estamos más en una filosofía sistémico-evolutiva que en el camino común del pensamiento mecanicista-determinista. Simplemente porque nuestro mundo es sistémico, todo está interconectado y nunca deja de cambiar. De hecho, el gran impulsor de nuestra gran transformación es el cambio en la tasa de cambio. Esto se debe a que el número de relaciones internas dentro de nuestros complejos sistemas, como la economía y los mercados financieros, crece exponencialmente con el crecimiento lineal del sistema. Debido a la creciente complejidad de las relaciones detectables entre los elementos sistémicos inducidas por la tecnología y las TICs, hemos sido testigos de una explosión de la variedad en la que la función exponencial es en sí misma un exponente. Para entender y manejar estas complejidades necesitamos el conocimiento correcto, que es el pensamiento sistémico. Si la filosofía sistémico-evolutiva nos ayuda a hacernos las preguntas correctas, las ciencias sistémicas de la cibernética y la dinámica de sistemas nos ayudan a desarrollar las estrategias, herramientas y modelos correctos para programar correctamente nuestros ordenadores y acciones. Para nosotros, la cibernética y el pensamiento sistémico es una especie de filosofía aplicada, una filosofía que investiga formas rigurosas de argumentación en lugar de emprender un debate metafísico. Aún así, la noción de una filosofía aplicada, que tiene un gran consecuencia lucrativa en nuestra industria financiera y mercados, dará apoplejía a muchos gurús económicos. Pero con qué frecuencia la apoplejía es el precio del progreso.
ESCAPE LIBRE Huimos de los estereotipos y de las soluciones estereotipadas y, por lo tanto, de beneficios y definiciones de éxito comunes . Existimos para tratar de eliminar, o al menos reducir, las conjeturas. Mejoramos día a día en conseguirlo; y cuando lo conseguimos lo hacemos por completo, no quedando ninguna decisión de gestión por tomar. Nadie debería estar más contento que nuestros inversores. Por el momento, es suficiente con insistir en que, dado que la nueva solución no es un fin en sí mismo, la nueva recompensa no es alcanzable por sí misma: el nuevo concepto de éxito, el control del riesgo, es un mediador necesario. Por encima de todo este concepto nos obliga a imponer una técnica de aplicación muy rigurosa. Esto es lo mejor que la ciencia puede hacer por nosotros. No ofrece ninguna certeza en un universo formalmente incierto. Pero nos permite desarrollar las estrategias óptimas en función de la información disponible. Si ello resulta en un aumento del 700 por ciento en efectividad, ¿quién se quejará?
ÉTICA El rápido desarrollo de la inteligencia artificial abre grandes oportunidades para nuevas aplicaciones técnicas y modelos de inversión digitales y ofrece simplificaciones prácticas en la vida cotidiana. Mientras que la Inteligencia Artificial asume tareas cada vez más complejas y actúa de forma cada vez más autónoma, el manejo de esta tecnología requiere un alto grado de responsabilidad. En nuestra visión de la Inteligencia Artificial, nos centramos en la ética y en una IA centrada en el ser humano. Nuestro objetivo en esta área no es sólo garantizar la fiabilidad técnica, sino también el uso responsable de la tecnología Ultramarine por parte de terceros. NHC lidera un equipo de consultoría interdisciplinario con representantes de filosofía, derecho, economía, arte y política para desarrollar un diálogo a lo David Bohm para supervisar y pensar mejor sobre las consecuencias y el uso apropiado de estas asombrosas nuevas tecnologías.
Estamos más en una filosofía sistémico-evolutiva que en el camino común del pensamiento mecanicista-determinista. Simplemente porque nuestro mundo es sistémico, todo está interconectado y nunca deja de cambiar. De hecho, el gran impulsor de nuestra gran transformación es el cambio en la tasa de cambio. Esto se debe a que el número de relaciones internas dentro de nuestros complejos sistemas, como la economía y los mercados financieros, crece exponencialmente con el crecimiento lineal del sistema. Debido a la creciente complejidad de las relaciones detectables entre los elementos sistémicos inducidas por la tecnología y las TICs, hemos sido testigos de una explosión de la variedad en la que la función exponencial es en sí misma un exponente. Para entender y manejar estas complejidades necesitamos el conocimiento correcto, que es el pensamiento sistémico. Si la filosofía sistémico-evolutiva nos ayuda a hacernos las preguntas correctas, las ciencias sistémicas de la cibernética y la dinámica de sistemas nos ayudan a desarrollar las estrategias, herramientas y modelos correctos para programar correctamente nuestros ordenadores y acciones. Para nosotros, la cibernética y el pensamiento sistémico es una especie de filosofía aplicada, una filosofía que investiga formas rigurosas de argumentación en lugar de emprender un debate metafísico. Aún así, la noción de una filosofía aplicada, que tiene un gran consecuencia lucrativa en nuestra industria financiera y mercados, dará apoplejía a muchos gurús económicos. Pero con qué frecuencia la apoplejía es el precio del progreso.

"Now it is for data-collectors to know all the details, and for mathematicians to establish the reasons. For they can demonstrate causes, often without knowing all the details; just as people can entertain a generalization without knowing each instance of it singlywhich they have not examined. . . . Mathematical science is about pattern, not the specific things that form its subject."

Aristotle (384-322 B.C.) in  Posterior Analytics

CONFIGURANDO EL FUTURO DE LAS INVERSIONES FINANCIERAS Nuestra intención es simplemente aumentar científicamente los procesos en los que se basan nuestros "cerebros inversores" combiandos con nuestra avanzada tecnología de Inteligencia Artificial Ultramarime, para ser capaces de emitir juicios y tomar las decisiones cada vez más correctas y acertadas. De esta manera, sacamos del terreno de la argumentación subjetiva varias decisiones que de otra manera tendrían que ser consideradas por intuiciones y corazonadas (o en última instancia por el lanzamiento de una moneda). Cuanto más podamos medir, más podremos cuantificar; cuanto mejor pueda lidiar Ultramarine con la identificación y predicción de un patrón para establecer un hecho genuino, más podremos determinar lo que sigue y lo que no sigue; cuanto más preciso sea el cálculo de la probabilidad de una oportunidad y su riesgo, menos vulnerable será la decisión final. Ese es uno de nuestros principales objetivos: aprovechar la inmensa variedad para controlar el riesgo en un mercado con un número de interrelaciones entre sus factores económicos, financieros, sociales y culturales prácticamente innumerables. Lo que importa es que todas nuestras habilidades relevantes se vuelcan en la tarea de producir mejores y más rápidas decisiones y estrategias de inversión y no derivar en un colapso total a lo trivial. Nos sentimos cómodos, honrados y apasionados por tener la oportunidad de trabajar en las fronteras de la tecnología y la ciencia para ayudar a forjar un futuro mejor para nuestros inversores y accionistas. Pero a veces nos sentimos abrumados cuando pensamos en las consecuencias y la responsabilidad que tenemos al diseñar y desarrollar todo este tipo de conocimientos y herramientas. Es por eso que hemos virado nuestro foco de atención de la acción hacia la reacción. En nuestra nueva era digital es necesario conocer de antemano las consecuencias de cualquier estrategia o acción que apliquemos, ya que los resultados se experimentan sin demora. Debido a la velocidad eléctrica, ya no podemos esperar y ver. Tenemos que ser más rápidos y necesitamos una percepción más amplia de nuestro entorno. Estamos en ello.
ESCAPE LIBRE Huimos de los estereotipos y de las soluciones estereotipadas y, por lo tanto, de beneficios y definiciones de éxito comunes . Existimos para tratar de eliminar, o al menos reducir, las conjeturas. Mejoramos día a día en conseguirlo; y cuando lo conseguimos lo hacemos por completo, no quedando ninguna decisión de gestión por tomar. Nadie debería estar más contento que nuestros inversores. Por el momento, es suficiente con insistir en que, dado que la nueva solución no es un fin en sí mismo, la nueva recompensa no es alcanzable por sí misma: el nuevo concepto de éxito, el control del riesgo, es un mediador necesario. Por encima de todo este concepto nos obliga a imponer una técnica de aplicación muy rigurosa. Esto es lo mejor que la ciencia puede hacer por nosotros. No ofrece ninguna certeza en un universo formalmente incierto. Pero nos permite desarrollar las estrategias óptimas en función de la información disponible. Si ello resulta en un aumento del 700 por ciento en efectividad, ¿quién se quejará?
ÉTICA El rápido desarrollo de la inteligencia artificial abre grandes oportunidades para nuevas aplicaciones técnicas y modelos de inversión digitales y ofrece simplificaciones prácticas en la vida cotidiana. Mientras que la Inteligencia Artificial asume tareas cada vez más complejas y actúa de forma cada vez más autónoma, el manejo de esta tecnología requiere un alto grado de responsabilidad. En nuestra visión de la Inteligencia Artificial, nos centramos en la ética y en una IA centrada en el ser humano. Nuestro objetivo en esta área no es sólo garantizar la fiabilidad técnica, sino también el uso responsable de la tecnología Ultramarine por parte de terceros. NHC lidera un equipo de consultoría interdisciplinario con representantes de filosofía, derecho, economía, arte y política para desarrollar un diálogo a lo David Bohm para supervisar y pensar mejor sobre las consecuencias y el uso apropiado de estas asombrosas nuevas tecnologías.
Estamos más en una filosofía sistémico-evolutiva que en el camino común del pensamiento mecanicista-determinista. Simplemente porque nuestro mundo es sistémico, todo está interconectado y nunca deja de cambiar. De hecho, el gran impulsor de nuestra gran transformación es el cambio en la tasa de cambio. Esto se debe a que el número de relaciones internas dentro de nuestros complejos sistemas, como la economía y los mercados financieros, crece exponencialmente con el crecimiento lineal del sistema. Debido a la creciente complejidad de las relaciones detectables entre los elementos sistémicos inducidas por la tecnología y las TICs, hemos sido testigos de una explosión de la variedad en la que la función exponencial es en sí misma un exponente. Para entender y manejar estas complejidades necesitamos el conocimiento correcto, que es el pensamiento sistémico. Si la filosofía sistémico-evolutiva nos ayuda a hacernos las preguntas correctas, las ciencias sistémicas de la cibernética y la dinámica de sistemas nos ayudan a desarrollar las estrategias, herramientas y modelos correctos para programar correctamente nuestros ordenadores y acciones. Para nosotros, la cibernética y el pensamiento sistémico es una especie de filosofía aplicada, una filosofía que investiga formas rigurosas de argumentación en lugar de emprender un debate metafísico. Aún así, la noción de una filosofía aplicada, que tiene un gran consecuencia lucrativa en nuestra industria financiera y mercados, dará apoplejía a muchos gurús económicos. Pero con qué frecuencia la apoplejía es el precio del progreso.
CONFIGURANDO EL FUTURO DE LAS INVERSIONES FINANCIERAS
ESCAPE LIBRE
Huimos de los estereotipos y de las soluciones estereotipadas y, por lo tanto, de beneficios y definiciones de éxito comunes . Existimos para tratar de eliminar, o al menos reducir, las conjeturas. Mejoramos día a día en conseguirlo; y cuando lo conseguimos lo hacemos por completo, no quedando ninguna decisión de gestión por tomar. Nadie debería estar más contento que nuestros inversores. Por el momento, es suficiente con insistir en que, dado que la nueva solución no es un fin en sí mismo, la nueva recompensa no es alcanzable por sí misma: el nuevo concepto de éxito, el control del riesgo, es un mediador necesario. Por encima de todo este concepto nos obliga a imponer una técnica de aplicación muy rigurosa. Esto es lo mejor que la ciencia puede hacer por nosotros. No ofrece ninguna certeza en un universo formalmente incierto. Pero nos permite desarrollar las estrategias óptimas en función de la información disponible. Si ello resulta en un aumento del 700 por ciento en efectividad, ¿quién se quejará?
ÉTICA El rápido desarrollo de la inteligencia artificial abre grandes oportunidades para nuevas aplicaciones técnicas y modelos de inversión digitales y ofrece simplificaciones prácticas en la vida cotidiana. Mientras que la Inteligencia Artificial asume tareas cada vez más complejas y actúa de forma cada vez más autónoma, el manejo de esta tecnología requiere un alto grado de responsabilidad. En nuestra visión de la Inteligencia Artificial, nos centramos en la ética y en una IA centrada en el ser humano. Nuestro objetivo en esta área no es sólo garantizar la fiabilidad técnica, sino también el uso responsable de la tecnología Ultramarine por parte de terceros. NHC lidera un equipo de consultoría interdisciplinario con representantes de filosofía, derecho, economía, arte y política para desarrollar un diálogo a lo David Bohm para supervisar y pensar mejor sobre las consecuencias y el uso apropiado de estas asombrosas nuevas tecnologías.
Nuestra intención es simplemente aumentar científicamente los procesos en los que se basan nuestros "cerebros inversores" combiandos con nuestra avanzada tecnología de Inteligencia Artificial Ultramarime, para ser capaces de emitir juicios y tomar las decisiones cada vez más correctas y acertadas. De esta manera, sacamos del terreno de la argumentación subjetiva varias decisiones que de otra manera tendrían que ser consideradas por intuiciones y corazonadas (o en última instancia por el lanzamiento de una moneda). Cuanto más podamos medir, más podremos cuantificar; cuanto mejor pueda lidiar Ultramarine con la identificación y predicción de un patrón para establecer un hecho genuino, más podremos determinar lo que sigue y lo que no sigue; cuanto más preciso sea el cálculo de la probabilidad de una oportunidad y su riesgo, menos vulnerable será la decisión final. Ese es uno de nuestros principales objetivos: aprovechar la inmensa variedad para controlar el riesgo en un mercado con un número de interrelaciones entre sus factores económicos, financieros, sociales y culturales prácticamente innumerables. Lo que importa es que todas nuestras habilidades relevantes se vuelcan en la tarea de producir mejores y más rápidas decisiones y estrategias de inversión y no derivar en un colapso total a lo trivial. Nos sentimos cómodos, honrados y apasionados por tener la oportunidad de trabajar en las fronteras de la tecnología y la ciencia para ayudar a forjar un futuro mejor para nuestros inversores y accionistas. Pero a veces nos sentimos abrumados cuando pensamos en las consecuencias y la responsabilidad que tenemos al diseñar y desarrollar todo este tipo de conocimientos y herramientas. Es por eso que hemos virado nuestro foco de atención de la acción hacia la reacción. En nuestra nueva era digital es necesario conocer de antemano las consecuencias de cualquier estrategia o acción que apliquemos, ya que los resultados se experimentan sin demora. Debido a la velocidad eléctrica, ya no podemos esperar y ver. Tenemos que ser más rápidos y necesitamos una percepción más amplia de nuestro entorno. Estamos en ello.